miércoles, 8 de julio de 2015

Hablemos y escribamos bien

 
 
Hable bien en castellano
 
Antón Capitel
 
 
§      No diga "posicionarse" ni "posicionamiento", es una cursilería moderna de políticos y periodistas, un anglicismo no deseable, por más que ahora se use tanto. No imite a los pedantes ni a los cursis, es de mal gusto. Diga "situación", "situarse", "posición" , "tomar posición", "tomar postura", "adoptar una postura", "optar", "decidirse" .
 
§      No diga "en base a", que es incorrecto, aunque tantos lo dicen. Diga "basado en".
 
§      No diga "es por esto que...", un galicismo muy feo, que es incorrecto y que por desgracia, y por motivos desconocidos, está de moda. Diga simplemente "por eso" o "por esto". Si desea ser más retórico puede decir: "por esto es por lo que..."
 
§      No diga "esclarecer" cuando lo que quiere decir simplemente es "aclarar". Reserve lo primero, más sofisticado y específico, para ocasiones realmente propias (en el sentido de iluminar, amanecer,...).
 
§      No diga "gobernanza", otra cursilería moderna de políticos y periodistas, muy reciente. Diga "gobierno" o "gobernación". Evite tonterías.
 
§      No diga "complejizar" en absoluto, pues ese verbo no existe. Diga "complicar", y si no quiere, diga "volver más complejo", o "resultar más complejo", "ganar complejidad". Muchas veces, en castellano, no pueden ahorrarse palabras. Si uno quiere hablar bien. Y no mitifique la palabra "complejo", que es idéntica a "complicado", aunque a usted no se lo parezca. "Complejizar" no existe porque la complejidad es una característica, no el objeto de una acción.
 
§      No diga "tipología" si no se refiere usted a un tratado, estudio, investigación o clasificación de tipos diversos. El sufijo "logía" significa siempre eso. Emplee la palabra "tipo" o la palabra "clase". Pero tampoco lo haga, en absoluto, si sólo se refiere a cosas concretas o a colecciones de cosas concretas. Entonces, debe referirse a ellas en forma directa. Si se habla de un conjunto de viviendas, o de plantas de viviendas, concretas, por ejemplo, hay que referirse a ellas directamente y como tales. Al referirse a las distintas unidades de vivienda, sólo se puede decir "los tipos de vivienda", si es que queremos indicar expresamente que dichas unidades representan también, tipológicamente hablando, a otras muchas, esto es, a otras que no son iguales a ellas, pero sí de su mismo tipo; es decir, de su misma disposición general. Si no, el uso de la palabra "tipo" es incorrecta, y mucho más aún el de "tipología". Y lo que vale para la arquitectura, vale para todo lo demás.
 
§      No diga "delante mío", "detrás suyo", etc. Es incorrecto, un vulgarismo. Diga "delante de mí", "detrás de él". Es muy fea esta sustitución del pronombre personal por el posesivo, aunque ahora se trate de un uso popular y regional, y no moderno.
 
§      No diga "han habido muchas huelgas esta temporada y habrán más todavía". El verbo haber es impersonal en castellano, por lo que no concuerda en número con el sujeto, aunque no es así en otros idiomas latinos peninsulares, de donde viene el error. Se dice "ha habido muchas huelgas esta temporada y habrá más todavía". "Habrá huelgas" y no "habrán huelgas", etc.
 
§      No diga "requerimientos", que es un anglicismo. Diga "requisitos", más castellano, más elegante y más breve.
 
§      No diga "pasar desapercibido". Es preferible decir "pasar inadvertido". Desapercibido quiere decir "no apercibido" de algo. Es decir, que quien no percibe es él,  la persona de quien se habla; no que no lo perciban a él, que es, sin embargo, lo que se pretende decir.
 
§      Es preferible no usar "privacidad", aunque es un anglicismo bastante antiguo ya, y muy usado. Es mejor decir, "vida privada", "cuestión privada" o "condición privada". Como ya se ha dicho, en castellano, como en otras lenguas latinas, y en muchas ocasiones en cualquiera que sea la lengua, a veces no se puede simplificar. (Ya advertía esto Sáenz de Oíza, hace tantos años, cuando se comentaba el libro de Alexander y Chermaief, "Comunidad y privacidad". Oíza, que sabía inglés, repetía siempre que debería haberse traducido como "Comunidad y vida privada").
 
§      No diga "tipos", y mucho menos "tipologías", cuando se refiere a usos o a clases de usos en arquitectura. Es una barbaridad decir "tipos" o "tipologías" cuando nos referimos al conjunto o sumatoria de usos edificatorios: viviendas, escuelas, bibliotecas, iglesias, polideportivos,.....
 
§      No utilice sistemáticamente el presente histórico. Es decir, no diga siempre "fulanito nace en León en 1953"; dé una oportunidad al lenguaje directo, esto es, al pasado: "fulanito nació en León en 1953". El presente histórico no es incorrecto, pero significa casi siempre un cierto lenguaje figurado, un punto, aunque sea leve, de retórica. O de fantasía: nos hemos ido al pasado y hablamos desde allí en presente. Ni la retórica ni la fantasía están prohibidas, en absoluto. Es más, me parecen recomendables. Pero deben de ser tanto conscientes como justificadas. Si uno quiere ser retórico es por algo. Y si uno lo es gratuitamente o sin saberlo, lo que queda es lenguaje banal. O sea, de segunda clase.
 
§      No diga "tengo en mente", o frases semejantes. Es un anglicismo inadmisible. ¿Para esto nos sirve aprender inglés? En castellano se dice y se ha dicho siempre "tengo en la cabeza". Pero incluso si admitiéramos el anglicismo habría que decir: "tengo en la mente". Nunca sin artículo, nunca.
 
§      No pronuncie (como los "gringos") México o Texas con "x". Aunque lo vea escrito con x, se pronuncia "Méjico" y "Tejas", con j. Escuche a los mexicanos y lo oirá, con una j algo aspirada. La x es una grafía antigua de la j, conservada en América.
 
§      No diga nunca "a nivel de" si no está hablando de lo que nivel significa: alturas, físicas o figuradas, jerarquías y cosas semejantes. Esto es, de niveles reales. Si no son niveles, debe evitarse y sustituirse por "en el campo de", "en relación a", "hablando de", "teniendo en cuenta a"...., y cosas semejantes. No sustituya partículas cortas por expresiones compuestas.
 
§      No diga "en torno a" si puede decir "de"; no diga "junto a" si puede decir "con".
 
§      No diga "en aras  de" si puede decir "para".
 
§      No diga "anteriormente a" si puede decir "antes".
 
§      No  diga "en la noche de ayer" si puede decir "anoche". 
 
§      No diga "a la vista de" si puede decir "ante".
 
§      No diga "a bordo de" si puede decir "en".
 
§      No diga "en torno a" si puede decir "sobre".
 
§      No diga "de acuerdo con" si puede decir "según".
 
§      No diga "a través de" si puede decir "mediante".
 
§      No diga "a lo largo de" si puede decir "en".
 
§      No diga "de cara a" o "con vistas a" si puede decir "para". Use las preposiciones, que para eso están, son más cortas y evitará la pedantería.
 
§      No diga "como muy", "como bastante" o "como menos", "como más", y otros comos diversos. El "como" es sólo comparativo. Quítelo si no hay tal comparación. Quedarse "como muerto", por ejemplo, está bien.
 
§      "Tema": cuestión, asunto, expediente, proyecto, negocio, propósito,.... Busque la palabra buena y olvide el "tema"; no lo use sistemáticamente.
 
§      El uso indebido del "de que" es muy feo, como es sabido, es lo que se llama un vulgarismo. Se dice "le dije que no fuera " y no "le dije de que no fuera". Y "le ordenó que no protestara" y no "le ordenó de que no protestara". La  preposición "de" no debe estar si lo que viene detrás, encabezado por la conjunción "que", es un complemento directo. "¿Qué le dije?" "Que no fuera". Eso es un complemento directo. Cuando no hay complemento directo, la preposición "de" ha de estar. Por ejemplo en "Eso depende de que llegue a tiempo", o "Estoy seguro de que fue allí", que son frases correctas.
 
§      No diga "rol", galicismo pedante. Diga "papel". Y aunque decir "desempeñar o "representar" un papel es correcto, es mucho más elegante la locución tradicional de "jugar un papel".
 
§      No diga "histórico" cuando algo le parece tan importante que debería, casi, pasar a la historia. Diga "memorable", mejor y más exacto.
 
§      No diga cosas "puntuales"  o "puntualmente" cuando no se refiera a puntualidad horaria, es decir, a llegar a tiempo. El inglés "punctual"  ha de traducirse por "local", o "localmente". También puede ser "parcial", "concreto", o "limitado a". 
 
§      Existe "ilegal", pero no "ilegalizar". El diccionario ha admitido "deslegalizar".
 
§      "Reiniciar", mala palabra, se ha impuesto con los ordenadores. El inicio es sólo el inicio, y por lo tanto un segundo intento  ya no es el inicio, ya no puede serlo. Siga usted con "reiniciar" en los ordenadores, para no tener problemas prácticos, pero en lo demás use "reanudar". Por favor.
 
§      "Obsolescente" y "obsolescencia" son neologismos anglicistas de uso casi inevitable, porque tienen difícil o larga sustitución en castellano. "Obsoleto", sin embargo, ya no es así,  y aunque no es incorrecto, puede ser evitado (siempre para orillar la pedantería) pues puede sustituirse por "desusado", "en desuso", "anticuado", "envejecido", "arcaico", "viejo", "vetusto", "pasado de moda", "trasnochado", "rancio"....
 
§      "Praxis" existe desde siempre, pero en su uso resulta casi imposible evitar la cursilería y la pedantería. Sólo puede tener uso lógico en el lenguaje técnico de la filosofía y de la política. Si no está en eso, diga, simplemente, "práctica".
 
§      Decir "de motu propio" es una pedantería y, además, un error. Es mejor decir "espontáneamente". Pero si uno se empeña en emplear el latinajo hay que decir "motu proprio" Fíjense bien, sin "de" y "proprio", con dos erres.
 
§      No emplee usted nunca, jamás, por más que la moda prosiga adelante, el uso de exclamaciones o interrogaciones sólo al final. Es estúpido y no puede disfrazarse de comodidad. El castellano es el único idioma con estos signos al principio y al final, lo que es estupendo, y no puede renunciarse a ello por más fuerte que sea la anglofilia o la presunción de modernidad.
 
§      "Nominar", en castellano, quiere decir "dar nombre", no proclamar candidatos.
 
§      Proclamar candidatos se dice "designar" o "elegir". El equívoco viene del verbo inglés "to nominate", aunque no sólo significa eso.
 
§      "Adolecer" es tener el defecto que se cita, no el contrario. "Adolece de pereza" es tener pereza, no tener falta de ella. Adolecer es algo así como dolerse de algo. Y, por lo tanto, se duele uno de lo malo, no de lo bueno. Es decir "adolecer" es tener algo malo, aquello que se dice. No es carecer de algo.
 
§      No debe decirse "esponsorizar", bárbaro anglicismo, sino "patrocinar".
 
§      No diga "concretizar", sino "concretar"; no diga "culpabilizar", sino "culpar".
 
§      No diga "optimizar", sino "optimar"; no diga "priorizar", sino "dar prioridad". Y así otros.
 
§      No diga ni escriba "coexión". Es "cohesión".
 
§      Se dice "el águila", "el agua" o "el área; pero se dice también "esta águila", "esta agua" y "esta área". El artículo cambia el género delante de ha o a, acentuadas, pero no el pronombre demostrativo, que permanece en femenino.
 
§      Puede decirse tanto "tutoría" como "tutela", pero nada más. "Tutorizar", sin embargo, es bastante feo, y, probablemente, incorrecto. Es mejor "tutelar".
 
§      No se debe confundir "señalar" con "señalizar". Señalar es hacer o producir una señal; señalizar es poner señales.
 
§      No emplee el infinitivo si lo que quiere es emplear el imperativo. No diga, o escriba: "Callar" o "cerrar", si lo que quiere decir es "callad" o "cerrad". Y, en los letreros imperativos, no trate de tú a los desconocidos y anónimos destinatarios. En el letrero "Cerrar esta puerta" hay dos faltas, el infinitivo y el tú. Lo correcto es escribir: "Cierren esta puerta, por favor".
 
§      No trate a la gente desconocida de tú, ni verbalmente ni por escrito. No crea que el tú es más moderno, agradable o de confianza. Ahora se usa incluso como algo publicitario. Pero el tú es muchísimas veces una falta de respeto. Todo el mundo tiene derecho al usted, sobre todo los inferiores en edad o jerarquía. En las ordenanzas militares, incluso figura "dar el usted" como obligación del mando.
 
§      No diga "preveer", sino "prever", si lo que quiere decir es ver por anticipado, adelantarse a lo que ocurrirá. El error viene del verbo "proveer", completamente distinto, pues significa dotar de provisión, satisfacer las necesidades.
 
§      No diga "llevar la razón", sino "tener la razón", o "tener razón", que es más correcto.
 
§      No diga "bajo mi punto de vista", o "bajo el punto de vista de...", sino "desde mi punto de vista". Los puntos de vista tienen un origen, pero no están bajo nada.
 
§      No diga "el sector del ladrillo", como los políticos y los periodistas. Evite las cursilerías y tonterías al uso y gane precisión. El "sector del ladrillo" sería, estrictamente hablando, el sector de la industria de materiales cerámicos para la construcción, por lo que no debería emplearse como metáfora, supuestamente expresiva o graciosa, para referirse a dicho sector de la construcción, o al inmobiliario. Porque, "el ladrillo" ¿se refiere a la industria de la construcción, al negocio inmobiliario o a los dos juntos? Pues son tres cosas distintas. A lo mejor no estaría mal precisar de qué se habla.
 
§      No diga "quinceavo" o "onceavo" si lo que quiere decir es "décimo quinto" o "undécimo". La terminación en "avo" se refiere sólo a fracciones. Un "quinceavo" es la resultante de algo dividido en quince. Si no recuerda, no sabe el ordinal  correcto, o éste no existe, diga "el puesto 15", "el orden 15" o "el lugar 15". De hecho, no hay nombres para ordinales de cantidades grandes, por lo que en esos casos sólo pueden usarse expresiones como "el puesto 253". 
 
§      No diga cosas como "por culpa de una lesión no podrá jugar". Esto es, no emplee "por culpa de" en vez "a causa de", que es, probablemente, lo que quiere decir. Asigne culpas cuando haya culpas y causas cuando se trate de causas.
 
§      No diga cosas como "no se puede partir de la premisa de que vaya a trabajar".  Eso no es una premisa (término demasiado filosófico para ser coloquial), sino, como mucho, un "supuesto".
 
 
Tomado de: Notas de Antón Capitel
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario