viernes, 28 de septiembre de 2012

Estudio etnobotánico

Datos etnobotánicos del poblado de Huaylingas


Cuenca La Gallega,

de Santo Domingo, Piura
 
 
 
ALDO CERONI STUVA

Se realizó un estudio etnobotánico en el poblado de Huaylingas (Santo Domingo, Morropón, Piura) con la finalidad de obtener información acerca del conocimiento sobre los recursos vegetales y técnicas autóctonas en un ecosistema de alta montaña. Se registraron actividades de subsistencia, técnicas de cultivo, de conservación de alimentos y una gran fuente de recursos fitogenéticos de uso potencial tanto en la alimentación como en la salud. Las 86 especies registradas fueron clasificadas en 8 categorías de uso, siendo 46 de ellas de uso medicinal.
 
 
Introducción
 
Desde los comienzos de la humanidad, las plantas han ocupado un papel importante, sir­vién­­­dole al hombre como: alimento, en la construcción de sus casas, mobiliario, en la fa­bri­ca­­ción de telas, tintes, aceites, esencias, en instrumentos de caza, de guerra, como fo­rra­je, etc. (Infantes, 1962). El desconocimiento de la escritura en los antiguos pobladores del Perú no permitió dejar documento alguno que hubiera servido para conocer en forma di­recta y con exactitud el desarrollo de los acontecimientos. Sin embargo, los estudios etno­bo­tánicos per­miten rescatar una serie de conocimientos y técnicas ancestrales que los an­ti­guos pe­rua­nos utilizaban con gran eficacia para el mejor aprovechamiento y con­ser­va­ción de los re­cur­sos naturales de su medio. La etnobotánica si bien es cierto que es­pe­cí­fi­camente permite co­nocer la concepción autóctona, de la naturaleza y el mundo de las plan­tas de un deter­mi­na­do grupo étnico, también es cierto que es una de las mejores ma­neras de conocer el apro­ve­chamiento de los recursos naturales, ya que todas las acti­vidades de los seres humanos están principalmente relacionadas con las plantas. En cuanto a la sie­rra de Piura, hay en la actualidad algunos estudios etnobotánicos pero al pa­recer no son muy nu­me­rosos. El presente trabajo tuvo como objetivo realizar un estudio et­no­bo­tánico en el po­bla­do de Huaylingas, para lo cual se registraron datos en cuanto a las ac­ti­vi­da­des de sub­sis­ten­cia, técnicas de cultivo, técnicas de conservación de alimentos, así como del uso de las plan­tas.
 
Materiales y método
 
Ubicación de la zona de estudio
 
El poblado de Huaylingas se ubica en la parte alta de la cuenca La Gallega, en la cor­di­llera, a 2700 msnm aproximadamente, en el distrito de Santo Do­min­go, provincia de Morropón, departamento de Piura. Esta cuenca está ubicada al suroeste de la microrregión an­di­na central, dentro de la Gran Cuenca del Piura. La microrregión andina central se ubica entre los 4°90' y 5°10' LS y los 79°30' y 80°10' LO.
La zona de estudio presenta un tipo de bosque húmedo siempre verde, con plantas como higuerón, suro, paltón y pu­chuguero. En cuanto al clima, éste presenta áreas húmedas con precipitaciones de 800 a 1000 mm por año.
 
Lugares de colecta
 
La información, así como el material botánico fue colectado en los alrededores: Florecer, Las Pircas y Cerro Negro.
 
Método
 
En cuanto al procedimiento, este consistió primero en establecer un flujo de información a través de la comunicación con los pobladores, entrevistas, etc. El flujo de información se obtuvo principalmente del Sr. Ángel Córdova Guerrero y de Manuel Jesús, su hijo mayor. En segundo lugar, se hizo una herborización de las especies útiles para todas y cada una de las actividades de la comunidad. La información obtenida fue ordenada y evaluada, mien­tras que las especies vegetales fueron determinadas en el Herbario Weberbauer de la Uni­ver­sidad Nacional Agraria La Molina (MOL) y en el Herbario del Museo de Historia Na­tu­ral "Javier Prado", de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
 
Resultados y discusión
 
Huaylingas es un poblado que alberga apro­xi­ma­damente 200 familias. Para sus habitantes  las plantas son sin lugar a dudas lo más importante por cuanto constituyen la principal fuen­te de sus recursos tanto como alimento, material de cons­truc­ción y medicina. Hay también una influencia de la religión en el sentido que previo a las siembras ellos invocan a Dios pa­ra tener éxito en sus cultivos y obtener buenas cosechas.
Las plantas las clasifican por su utilidad en: alimenticias, medicinales, para cons­trucción, para leña, etc. Reconocen las plantas básicamente por el olor y el sabor, espe­cial­mente las hierbas medicinales.
En cuanto a la nominación de las partes de la planta usan los términos raíz, hojas, flo­res y frutos, a excepción de tallo, al que llaman "palo". Asimismo, llaman "tamo" a lo que queda de la cosecha y se usa como alimento para los animales.
Otros términos usados por ellos son: "monte" para los árboles no cultivados y "ár­bol" para los cultivados.
 
Actividades de subsistencia
 
La principal actividad de subsistencia es la agricultura. La ganadería es menos importante, ya que no tienen mucha agua como para preparar invernas.
Las vacas comen hierbas naturales como el suro (Chusquea sp.) y el llamado "tamo". En cuanto a las actividades agrícolas, tenemos que la siembra de tuberosas empieza en diciembre y la de granos en febrero, mientras que las cosechas las hacen desde mayo y agosto, para las tuberosas y granos, respectivamente. En noviembre, empieza la preparación de la tierra para tubérculos como el olluco y la papa.
Entre las plantas que cultivan están: maíz, trigo, cebada, arveja, papa, ollu­co, oca, zanahoria, ajo, cebolla y zambumba. En el caso de la papa cul­ti­van las variedades: Ranrainca, Nativa, Limeña, Yopata, Perrichola y Amapola.
Otra de las actividades que realizan es el trueque de productos que ellos producen por otros que no siembran. Por ejemplo: en los lugares de menor altitud no cultivan granos ni tubérculos, entonces cambian estos cultivos que si producen por "caña de Guayaquil" que no puede desarrollar en su sitio por el frío, pero que es muy necesario como material de construcción.
También realizan actividades como: recolección de leña, corte de árboles para ob­tener madera de construcción y recolección de semillas. Algunas plantas que usan para le­ña son la “chilca” (Baccharis latifolia) y el “puchuguero” (Ocotea cernua); para madera: el alcanfor (Euca­lyptus globulus), de donde obtienen 5 ó 6 tablones de cada tronco de 60 cm de diámetro aproximadamente. Cuando cortan estos últimos colectan semillas para preparar almácigos y obtener plantas para usarlas como cortinas rompevientos alrededor de sus cultivos.
La cría de sus animales, la obtención de algunos productos como: leche, manteca, etc. y la recolección de plantas medicinales, son las actividades de su vida cotidiana.
 
Técnicas autóctonas modificadas de cultivo
 
En el mes de noviembre empieza la pre­pa­ra­ción de la tierra para el cultivo de tubérculos. Para el caso de la oca, abonan la tierra con estiércol de oveja y deshacen todos los te­rro­nes rompiéndolos con el "pilón", he­rramienta hecha de madera con una bola a un extremo (Foto 1). Las maderas que usan para ela­borar esta herramienta pueden ser el “lanche” (Myr­cia sp.), el “cucharillo” (Oreocallis gran­di­flora) o el “chachacomo” (Escallonia resinosa). Des­hechos los terrones proceden a arar el terreno con bueyes que tiran el arado. Para el cul­tivo de la papa, usan úrea cuando pre­pa­ran la tierra.
 
Otras técnicas
 
Para la preparación de almácigos de "alcanfor" proceden de la siguiente manera: los frutos colectados con semillas son tendidos al sol por 3 días, luego sacan las semillas sacudiendo cada fruto. Preparan la tierra abonándola con estiércol de oveja; siembran las semillas y en 3 ó 4 meses obtienen los plantoncitos para el transplante.
Otra técnica observada entre los pobladores de este lugar fue el tratamiento de la ma­dera cuando es cortada muy joven (verde): entierran los tablones por 3 meses apro­xi­ma­da­mente antes de usarlos; de esta manera evitan que se raje.
 
Técnicas de conservación de alimentos
 
Los pobladores de Huaylingas usan algunas técnicas como el “soberado” o tabanque para conservar tubérculos. En este caso tienden la cosecha sobre un tabladillo hecho de "yuto", el denominado "tabanque" (Myrsine oligophylla). De esta manera, pueden conservar la co­se­cha hasta 3 ó 4 meses.
Para conservar granos guardan las cosechas en unos sacos de cuero de vaca bien cerrados: los denominados "zurrones". En cada saco se puede guardar hasta 13 almudes; cada almud es aproximadamente 2 latas y cada lata tiene 12 kg. Es decir, cada zurrón con­tiene hasta 310 Kg. De esta manera pueden conservar los granos 7 ó 10 años.
 
Usos de las plantas silvestres
 
Además de la información recogida, se recolectó especies vegetales silvestres utilizadas por los pobladores, registrándose alrededor de 86 especies con usos variados, siendo 46 de uso medicinal. Una visita y entrevista al Sr. Gerardo Peña, curandero de Cerro Negro, permitió conocer el uso medicinal de muchas plantas. En general, se registraron hasta 8 categorías de uso: Alimenticias-Bebidas-Frutales; De carpintería y construcción; De higiene; Forrajeras; Medicinales; Para la buena suerte; Para leña y Para reforestar.
 


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